El contar con espacios donde se concentran equipos de alta tecnología, así como especialistas en su manejo, es muy útil para poder ofrecer servicios integrales a quienes buscan análisis científicos con la certeza necesaria para contestar requerimientos de la más alta calidad. Esto es particularmente útil para quienes trabajan con productos tecnológicos que necesitan ser introducidos al mercado para consumo humano, tal es el caso de los medicamentos. En este sentido, hoy les comparto una entrevista con la Dra. Mabel Rodríguez González, encargada del Laboratorio Nacional para la Producción y Análisis de Moléculas y Medicamentos Biotecnológicos (LAMMB) localizado en el Instituto de Biotecnología de la Universidad Nacional Autónoma de México (IBT-UNAM).

 

El laboratorio LAMMB es producto de un esfuerzo histórico en el estado de Morelos que se gestó en el 2015 con la visión del Dr. Octavio Tonatiuh Ramírez Reivich, quien era director del IBT-UNAM, así como de la Dra. Laura Alicia Palomares Aguilera, quien recientemente lo sucedió en este cargo. Ambos destacados científicos, investigadores nacionales y emprendedores morelenses que lograron concertar financiamientos tanto del gobierno federal como estatal, así como de la UNAM, para implementar este laboratorio excepcional que se encuentra en Morelos y sobre el cual descubriremos un poco más el día de hoy.

 

Mabel, muchas gracias por tu tiempo, antes de hablar del LAMMB compártenos ¿cuál ha sido tu camino por la ciencia? Al contrario, gracias a ti. Mira, me gradué como Licenciada en Bioquímica en la Universidad de La Habana, en 2001. Posteriormente trabajé como investigador en el departamento de Ingeniería de Anticuerpos en el Centro de Inmunología Molecular, un centro derivado del hospital Oncológico de La Habana, cuyo principal objetivo es la producción y comercialización de anticuerpos monoclonales contra antígenos tumorales. En 2005 comencé en el Posgrado en Ciencias Bioquímicas del IBT donde realicé mis estudios de Maestría y Doctorado. Siempre relacionados a la producción de proteínas recombinantes en diferentes sistemas de expresión: células de insecto, células de mamífero y en la bacteria Escherichia coli.

 

¿Cuéntanos sobre este laboratorio? El LAMMB se formó a partir de la necesidad que existe en México de contar con un laboratorio que apoye en la caracterización de medicamentos biotecnológicos, con infraestructura de alto nivel y personal con formación en áreas de ciencias de la vida, con alta capacidad de compromiso con su trabajo.

El LAMMB permite analizar la calidad de los medicamentos biotecnológicos que se producen en México, apoya a las empresas en el montaje y validación de metodologías analíticas que sustenten un expediente que será puesto a consideración de las autoridades regulatorias para su aprobación y eventual introducción al mercado. Desde el punto de vista económico, es muy importante poder demostrar, por ejemplo, la biocomparabilidad entre un medicamento biocomparable y un medicamento innovador. Así, cuando vence el tiempo de patente del medicamento innovador, entran en escena los biocomparables con un ahorro económico para el país de millones de pesos, haciendo más asequible estos medicamentos a más personas.

El LAMMB auxilia a las empresas con base tecnológica, tanto desde el punto de vista de investigación-desarrollo como desde el punto de vista de caracterización de la calidad de las materias primas como del producto terminado. El acompañamiento que ofrecemos se puede dar desde la idea inicial al producto final.

¿Cuáles son las tecnologías más novedosas que están dentro de este laboratorio? En el laboratorio contamos con más de 80 procedimientos analíticos para la caracterización de la estructura y función de proteínas, con equipamiento altamente especializado como: citometría de flujo, calorimetría diferencial de barrido, secuenciación amino-terminal, entre otros.

 

Servicios que ofrece el LAMMB – propios y en colaboración
Cromatografía líquida de alta resolución.
Electroforesis capilar.
Espectroscopía UV/vis.
Calorimetría diferencial de barrido.
SDS Page y Western Blot.
Espectrometría de masas: determinación de masa intacta de moléculas, masa deglicosilada, determinación de puentes disulfuro de proteínas.
Secuenciación amino-terminal por el método de EDMAN.
Resonancia de Superficie de Plasmones.
Análisis de potencia biológica en cultivo celular.
Análisis de FACS (Fluorescence-activated cell sorting).
Determinación de endotoxinas, pH y osmolalidad.
Desarrollo y validación de métodos analíticos a solicitud.

 

¿En el contexto del COVID19 ha tenido participación el LAMMB? Nuestro laboratorio forma parte en este momento de la red de laboratorios del CEPI (The Coalition for Epidemic Preparedness Innovations). Esta coalición con sede en Noruega se fundó en 2017 para contender con las pandemias a nivel global. Participan la Organización Mundial de la Salud, la alianza Gavi y la iniciativa COVAX. En este momento, los esfuerzos están encaminados en el análisis de calidad de las vacunas contra el virus SARS-CoV-2, y es justo en esto donde el LAMMB juega un papel fundamental, pues vamos a analizar la respuesta inmune de voluntarios vacunados con posibles candidatos vacunales, tanto a nivel humoral (respuesta de anticuerpos) como a nivel celular (respuesta de linfocitos T). Somos el 8vo laboratorio en el mundo en formar parte de esta red y el primero en América Latina.

 

¿Qué retos enfrentan? El reto fundamental del LAMMB es ser autosuficiente desde el punto de vista económico. El laboratorio es además una cantera de formación de jóvenes egresados de los posgrados del Ciencias tanto de la UNAM, UAEM, IPN como de otras universidades del país, por lo que ofrecer una oportunidad laboral para los nuevos investigadores es una prioridad. Además, la constante actualización, tanto en equipamiento como desde el punto de vista de formación y capacitación de recursos humanos es fundamental. Necesitamos apoyo para asistir a cursos de capacitación, estadías, y mejora en la infraestructura.

¿Qué te apasiona? Entre las cosas que más me apasionan de mi trabajo es estar en constante aprendizaje, cada molécula que analizamos es totalmente distinta a la anterior, eso implica estudiar, conocer el estado del arte de la producción de medicamentos biotecnológicos y retarte a ti mismo a aprender constantemente. Fuera de mi trabajo me encanta leer (principalmente novelas con toques históricos como las de Carlos Ruiz Zafón o Leonardo Padura) y escuchar música.

Estimados lectores, fue un gusto el poder conocer juntos más sobre este espectacular laboratorio que está ofreciendo la gran oportunidad de hacer llegar a los mexicanos medicamentos biotecnológicos biocomparables y a bajo precio para luchar contra distintas enfermedades de importancia nacional. Sin este tipo de plataformas tecnológicas sería imposible, por lo que es un gran acierto que debemos seguir apoyando para que alcance todo su potencial y recibamos todos sus beneficios.