Laurel Hubbard es una deportista transgénero en la disciplina de halterofilia; y será la primer persona en competir en la máxima justa deportiva del mundo en esta condición representando a Nueva Zelanda.

Laurel ​nació de sexo masculino, con el nombre de Gavin Hubbard, pero después de los 30 años decidió someterse a una reasignación de género, y de ahí comenzó a competir. Incluso ganó un Campeonato Mundial de Halterofilia de 2017.

Hubbard clasificó a los Juegos Olímpicos de Tokio 2021 tras ser elegida por su país para la prueba de levantamiento de pesas de +87 kilogramos.

“Me siento agradecida y honrada por la amabilidad y el apoyo que me han dado tantos neozelandeses”; dijo Hubbard en un comunicado emitido por el Comité Olímpico de Nueva Zelanda (NZOC).

La deportista será la levantadora de más edad en los Juegos, luego de haber competido en halterofilia masculina antes de hacer la transición en 2013.

Dentro de este hecho histórico, no se hizo esperar la polémica por parte de otras delegaciones que participarán en la justa veraniega, sobre todo por los lineamientos del Comité Olímpico Internacional (COI) respecto a los deportistas y su oportunidad de competir “a pesar de haber nacido en un cuerpo del sexo opuesto”.

El COI emitió en noviembre de 2015 unas directrices por las cuales los atletas que hacen la transición de hombre a mujer pueden competir en la categoría femenina sin necesidad de cirugía para extirpar sus testículos, siempre que su nivel total de testosterona en suero se mantenga por debajo de 10 nanomoles por litro durante al menos 12 meses.

Sin embargo, algunos estudios científicos han demostrado durante los últimos años que las personas que han pasado por la pubertad masculina conservan ventajas significativas de energía y fuerza incluso después de tomar medicamentos para suprimir sus niveles de testosterona.

Estos motivos ponen en controversia la participación de deportistas transgénero en competencias oficiales. Aunque lo cierto es que si nada extraño sucede: estos Juegos Olímpicos serán históricos por recibir a su primer atleta con cambio de sexo.